Antes del tratamiento realizamos:
Examen dermatológico completo, en el que valoramos la antigüedad y el tipo de tatuaje, el color, la calidad del pigmento, la anatomía de la zona y el tipo de piel.
Palpación minuciosa de la zona para detectar cicatrices o endurecimientos, que pueden indicar una posible reacción alérgica, así como un posible melanoma u otra forma de cáncer de piel que pueda haberse desarrollado bajo el tatuaje sin ser visible.
Preparación para un procedimiento seguro con el uso por parte del paciente de gafas protectoras especiales.

El Pico emite 2 longitudes de onda: un haz en el espectro infrarrojo (1064 nm) y un segundo haz (532 nm), útil también para lesiones cutáneas superficiales. Los láseres Pico trabajan con pulsos extremadamente cortos pero de alta intensidad energética.
Debido a la exposición prolongada al sol y con el paso del tiempo, pueden aparecer manchas oscuras en la piel. A menudo los pacientes se preocupan por ellas, ya que no saben si son benignas o no.
El dermatólogo, con la ayuda del dermatoscopio, determinará qué lesiones pueden tratarse con el Pico. Con unos pocos disparos sobre la lesión se produce la vaporización y solo queda una costra muy fina que desaparece en 2 días.
Se trata de un tratamiento suave para la piel y, al mismo tiempo, muy eficaz para las lesiones pigmentadas. El pigmento es eliminado después por el organismo de forma totalmente segura. Tras un breve periodo, durante el cual se tiene algo parecido a un «arañazo», aparece la piel nueva y sana, sin la molesta pigmentación.
Los colores azul, gris y negro, propios de las tintas de tatuaje, pero también el verde, pueden eliminarse con un Pico. Es importante saber que el color del tatuaje y la profundidad del pigmento influyen en la duración y el resultado del tratamiento láser.
El tratamiento láser consiste en la fragmentación selectiva de las moléculas de tinta en partículas diminutas, que después son retiradas por los macrófagos y eliminadas del organismo de forma natural.
Para conseguir los resultados deseados pueden ser necesarias varias sesiones (5 o más), con un intervalo mínimo de 4 semanas entre ellas.
La eliminación de tatuajes en las cejas suele conseguirse más rápidamente.